Sobre la calle Malabia no hay luz en este momento (12.00) y está el camión de bomberos suministrando, a través de un cable, energía para el respirador de una niña de 6 años que ya no tenía mochilas para el oxígeno.
El bombero, con lágrimas en los ojos, comentaba que no aguanta la impotencia, que él ayuda de buena onda, porque es vecino y la familia está desesperada.
Transcribo lo que me mandó Marina Ruvinsky por mail y que no pudo comentar en el blog porque, entre otras razones, está sin energía en su edificio.
ResponderEliminar"Se está atentando contra la dignidad del ser humano.Somos gente de bien,que cumplimos con nuestras obligaciones,ya sea votando,pagando los impuestos y conviviendo en forma sana y educada.Lamentablemente estamos siendo victimas de un sistema ineficiente,que no considera que las consecuencias de su inoperancia son terribles y hasta peligrosas en casos como el de esta nenita y de gente mayor,discapacitada,etc.En mi caso personal estoy doblemente afectada ya que no solo es mi vivienda sino tb mi consultorio odontológico,y no puedo trabajar sin energía eléctrica. No bajaré los brazos,seguiré junto a todos los vecinos y comerciantes damnificados luchando por una solución definitiva y satisfactoria,y así aspirar a que todos tengamos una vida más digna".
Lo primero que me pregunto es cómo ayudar a esta familia. Lo segundo es cómo se puede ser tan negligente, empresas y funcionarios. Neglicencia, abandono, soberbia.
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